Wilson Garay transformó el legado agrícola de su madre en una empresa sostenible de fresas de alta calidad. Con el respaldo del Fondo Emprender del SENA, que le otorgó $80 millones de pesos en capital semilla, acompañamiento técnico y capacitación, logró optimizar sus procesos, generar empleo y fortalecer el desarrollo productivo de su región. Una muestra clara de cómo el apoyo al campo convierte las tradiciones familiares en negocios de gran impacto.



